(Basado en los valores guía de Fundación AVSI)

Centralidad de la persona: Realizar proyectos de desarrollo teniendo como punto central a la persona, ante todo compartir el significado de la vida y conmoverse por su destino personal, sin esto, la respuesta a sus necesidades es un gesto de bondad autogratificante o estrategia política. La persona se percibe como un ser único, irrepetible e irreductible a cualquier categoría sociológica.

Partir de lo positivo: Toda persona, toda comunidad, aún siendo muy pobre representa riqueza. Esto significa valorizar el tejido humano y el conjunto de experiencias que constituyen su patrimonio vital. Es un punto operativo fundamental que permite a la persona reconocer su propio valor y su dignidad y, al mismo tiempo, le ayuda a asumir sus responsabilidades.

Hacer con: un proyecto “pensado desde arriba” es violento porque no favorece la participación, o bien es ineficaz y sin futuro porque es sólo asistencial. La forma de CRECEMOS de proponer un proyecto y realizarlo es la de trabajar con las personas tomando como punto de partida la relación con los beneficios de la intervención.

Desarrollo de cuerpos intermediarios y subsidariedad: la sociedad nace de la libre agregación de las personas y de las familias; por lo tanto actuar en el desarrollo social significa también favorecer la capacidad asociativa, es decir, reconocer, valorizar y estimular la constitución de los cuerpos sociales intermediarios y de un tejido social rico en participación y corresponsabilidad. El derecho de cada persona a la libertad de asociación y emprendimiento, también económico, se revela en la experiencia, una potente fuerza de cambio.

Paternariado: en los proyectos de desarrollo es fundamental crear una colaboración real de todas las identidades presentes sobre el terreno, ya sean públicas o privadas, locales o internacionales, evitando superposiciones, favoreciendo las sinergias y optimizando el uso de los ya de por si escasos recursos disponibles.